Las citas médicas pueden ser una de las partes más estresantes del cuidado. Las consultas suelen ser cortas, hay mucho que tratar y es fácil salir y darse cuenta de que se olvidó justo la pregunta más importante. Si a eso se suman el transporte, el aparcamiento, las tarjetas sanitarias y un padre o una madre que quizá esté cansado o nervioso, no es de extrañar que a las familias les resulten agotadoras.
Un poco de organización ayuda mucho. Esta guía explica qué hacer antes, durante y después de una cita para que su familiar aproveche al máximo el tiempo y el resto de la familia sepa qué ocurrió. No es consejo médico: se trata de que la información adecuada llegue a las personas adecuadas.
Antes de la cita
Resuelva primero los permisos
Por lo general, la consulta médica no puede compartir con usted la información de salud de su familiar sin su permiso. El National Institute on Aging (NIA) señala que normalmente hará falta una autorización por escrito para recibir información médica sobre la persona, salvo que esté presente y pueda dar su consentimiento, y que puede necesitarse una autorización legal, como un documento de consentimiento o, en algunos casos, un poder, para hablar con los profesionales cuando su familiar no esté delante. Las normas concretas dependen del país.
Pregunte en la consulta qué documento utilizan, ayude a su familiar a rellenarlo si está de acuerdo y guarde una copia con sus papeles del cuidado. Hágalo una vez y pronto, en lugar de descubrir el problema al teléfono en plena crisis.
Reúna lo que hay que llevar
El NIA sugiere llevar las tarjetas del seguro o sanitarias, los nombres y teléfonos de los demás médicos que atienden a la persona y su historial médico si el médico aún no lo tiene. Una lista sencilla:
- Tarjeta sanitaria o del seguro médico
- Documento de identidad con foto
- Una lista actualizada de medicamentos, con los recetados, los de venta sin receta, las vitaminas y los suplementos, y sus dosis y frecuencia
- Nombres y teléfonos de otros médicos y de la farmacia
- Resultados de pruebas recientes, informes de alta hospitalaria o cartas de especialistas
- Gafas y audífonos (con pilas que funcionen)
- Una lista escrita de preguntas
- Un cuaderno o la hoja imprimible para preparar citas médicas
- Agua, algo para picar y las ayudas para la movilidad que use
El NIA ofrece una hoja de seguimiento de la medicación, y nuestro registro diario del cuidador puede mantener la lista de medicamentos al día entre una visita y otra.
Anote las preocupaciones, por orden
Con su familiar, haga una lista de lo que quiere comentar. El NIA recomienda preguntar a la persona, y a los demás cuidadores, qué preguntas tienen y después ordenarlas por prioridad, poniendo primero las tres o cuatro más importantes.
También ayuda anotar cualquier cambio desde la última visita. El NIA sugiere mencionar, por ejemplo, las visitas a urgencias, las citas con otros especialistas y los cambios en el apetito, el sueño, la energía o la capacidad para hacer tareas cotidianas como bañarse. Si su familia lleva un registro del cuidador, repáselo antes de la cita en busca de patrones: es mucho más fiable que la memoria.
Ocúpese de los detalles prácticos
- Confirme la hora y el lugar, y si la cita es presencial o por teléfono o vídeo.
- Pregunte qué tipo de visita es. ¿Una revisión, una prueba, un procedimiento? ¿Tiene que ir en ayunas o llevar algo?
- Pida adaptaciones. El NIA sugiere solicitar un intérprete con antelación si hace falta. Si su familiar se cansa enseguida o lleva mal las salas de espera concurridas, pida una cita a una hora más conveniente.
- Planifique el transporte, incluido dónde aparcar o dejar a su familiar, y salga con tiempo de sobra.
Añada la cita al calendario compartido de la familia para que todos sepan quién va. Nuestro planificador semanal de cuidados resulta útil para esto.
Durante la cita
Apoye sin acaparar
Su papel es apoyar, no hablar en nombre de su familiar. El NIA aconseja dejar que la persona mayor responda a las preguntas del médico, salvo que le pidan a usted que lo haga, e incluirla siempre en la conversación. Si el médico empieza a dirigirse a usted en lugar de a su familiar, puede reconducirlo con suavidad: «Papá, ¿tú qué opinas?».
Pónganse de acuerdo de antemano sobre cómo van a actuar. Algunas personas quieren que usted saque ciertos temas; otras prefieren que no intervenga salvo que se lo pidan. Respételo, y esté dispuesto a salir si su familiar quiere hablar de algo en privado. El NIA recuerda que la persona puede querer un rato a solas con el médico.
Tome notas
Anote lo que dice el médico, sobre todo:
- Cualquier diagnóstico nuevo o cambio en uno existente
- Cambios en la medicación, incluido qué dejar de tomar y qué empezar
- Pruebas o derivaciones que haya que pedir
- Señales de alarma a las que estar atentos y a quién llamar si aparecen
- Cuándo debe ser la próxima cita
Si quiere grabar la conversación, el NIA aconseja pedir permiso antes. Antes de salir, repita los puntos principales para comprobar que los ha entendido y pida cualquier material por escrito.
Haga las preguntas adecuadas sobre «qué sigue»
- ¿Qué debemos hacer antes de la próxima visita?
- ¿A quién llamamos si algo cambia, y cuál es el número fuera del horario de consulta?
- ¿Hay servicios o recursos en la comunidad que nos recomiende? El NIA señala que los centros médicos y hospitales grandes suelen contar con trabajadores sociales que pueden orientar sobre servicios.
Después de la cita
Comparta las novedades
La cita no termina de verdad hasta que las personas que deben saberlo están informadas. En el plazo de un día:
- Escriba un breve resumen: fecha, a quién vieron, qué se habló, cualquier cambio y los siguientes pasos.
- Añádalo al registro compartido del cuidador o a la hoja de relevo, para que hermanos y otras personas que ayudan vean la misma información.
- Actualice la lista de medicamentos si algo ha cambiado.
- Pida las pruebas o derivaciones pendientes y añádalas al calendario compartido.
Nuestra hoja de relevo de la visita y la hoja para preparar citas médicas, ambas imprimibles, están pensadas para que esto sea rápido.
Mantenga informada a la familia que vive lejos
Si algunos familiares viven lejos, el NIA sugiere preguntar en la consulta cómo pueden mantenerse informados y, con el permiso de su familiar, activar el acceso a su portal del paciente en línea, si existe. Algunas consultas también permiten que un familiar participe por teléfono o videollamada.
Cree una rutina sencilla para las citas
Las citas resultan mucho menos estresantes cuando hay una rutina. Guarde en una carpeta, en papel o digital, los permisos de su familiar, la lista de medicamentos, los contactos de los médicos y los resúmenes de citas anteriores. Use la misma lista de comprobación cada vez. Con los meses, tendrá un registro claro que ayuda a cada médico, a cada familiar y, sobre todo, a su padre o a su madre.
Fuentes
- Taking Someone to a Doctor's Appointment: Tips for Caregivers — National Institute on Aging
- How To Prepare for a Doctor's Appointment — National Institute on Aging
- Getting Started With Caregiving — National Institute on Aging
- Caregiver Worksheets — National Institute on Aging
CareTaskNest ayuda a las familias a organizar el cuidado diario. No ofrece consejo médico, diagnóstico ni tratamiento. En caso de emergencia, llame al número de emergencias de su zona (112 en la UE).